La alegría de lo imperfecto

La alegría de lo imperfecto (Trea, 2017) es un libro de aforismos escrito por Javier Sánchez Menéndez que nos ofrece una generosa muestra de aforismos cargados de verdades, ironías y, en ocasiones, un punto de malicia.

En una primera parte, “Artilugios”, el autor habla principalmente de la figura del poeta como ser endeble y poco fiable cuya razón de ser está marcada por el ego y la ceguera intelectual.

En poesía nadie quiere salir, pero nunca ha entrado.

La poesía no necesita tiempo, precisa humildad.

Sigue leyendo…

Los fantasmas de la noche

Hay dos tipos de narradores: los que se afanan en explicarnos las entretelas de este mundo mediante una historia, y los que se limitan –que no es poco– a explicarse a sí mismos. Los primeros deben ser profusos y ofrecer numerosos elementos: personajes, descripciones geográficas y físicas, una trama, una acción, un andamiaje narrativo, tal vez un mensaje y, por supuesto, un final… Los otros autores, sin embargo, no necesitan una gran puesta en escena, pues no se trata tanto de novelar sino de hacer espeleología de uno mismo. Y eso es lo que hace Juan Manuel Hernández en Cuando la noche te alcanza (Tolstoievski, 2017).

Sigue leyendo…

Cuestionario literario: Emily Sánchez

1 ¿Cuándo comenzaste a escribir y con qué pretensiones?

Comencé desde muy niña. Al principio, fue esa típica práctica de escribir un diario personal donde comentaba las cosas que me pasaban o veía que sucedían, pero cuando la privacidad de dicho diario fue vulnerada y algunos de los personajes de mis relatos se reconocían entre sus páginas, me gané más de una reprimenda y tomé la decisión de comenzar a escribir poemas para así poder expresar lo que sentía en lugar de lo que me había sucedido. De ese modo, aun y cuando el texto fuese leído no comprometería la identidad de nadie y por supuesto me ahorraba algunos regaños.

Sigue leyendo…

Relato corto de John Cheever: La Navidad es triste para los pobres

La Navidad es una época triste. La frase acudió a la mente de Charlie un instante después de que el despertador hubo sonado, y le trajo otra vez la depresión amorfa que lo había perseguido toda la tarde anterior. Al otro lado de la ventana, el cielo estaba negro. Se sentó en la cama y tiró de la cadenilla de la luz que colgaba delante de su nariz. «El día de Navidad es el día más triste del año —pensó—. De todos los millones de personas que viven en Nueva York, yo soy prácticamente el único que tiene que levantarse en la fría oscuridad de las seis de la mañana el día de Navidad; prácticamente el único.»

Sigue leyendo…

Cuestionario literario: Denise Osicka

Denise Osicka
Denise Osicka, “A veces piensas que podrías cambiar de dirección, pero no siempre es así./ Foto: Oscar Márquez.

1 ¿Cuándo comenzaste a escribir y con qué pretensiones?

Aprendí a escribir con una Olivetti. Ya desde pequeña no me importaba hacer ridículo y la llevaba en mi maleta adonde hacía falta. Todas las niñas del colegio copiaban mis poemas en sus cuadernos, pero nunca ponían mi nombre, eso me desquiciaba. Creo que de ahí mis primeras pretensiones: ser reconocida, si a la gente le gusta lo que haces.

2 ¿Planificas los libros antes de sentarte a escribirlos o surgen sobre la marcha, al hilo de tus pensamientos, sin planificación?

(Risas). Sí, ya tengo unos tres libros en la cabeza, pero me sirve la escritura creativa de apoyo, la improvisación es lo máximo, parece que emanas de una fuente secreta muy superior a ti.

Sigue leyendo…

Cuestionario literario: Marina de León

 1 ¿Cuándo comenzaste a escribir y con qué pretensiones?

A los diez años empecé a escribir cuentos cortos, a los doce mi primera novela juvenil y a partir de ahí no paré hasta hoy día.

De niña no tenía ninguna pretensión, pero cuando alcancé la mayoría de edad sí que sentí cierta necesidad de dar a conocer al público mi trabajo. Sin embargo, no fue hasta hace cinco años cuando decidí presentar uno de mis libros al mundo editorial.

 

2 ¿Planificas los libros antes de sentarte a escribirlos o surgen sobre la marcha, al hilo de tus pensamientos, sin planificación?

Planifico parte de ellos, básicamente las ideas principales del apartado de ficción. Lo más complejo se centra en la labor de investigación, que debe ser muy exhaustiva y a la cual dedico muchas horas de trabajo.

Sigue leyendo…

Cuento de Abelardo Castillo: Fermín

No hay un solo escritor en el mundo que pueda escribir borracho. La literatura exige lucidez. Los escritores alcohólicos escribían sobrios. Malcolm Lowry no pudo haber escrito Bajo el volcán borracho. O Días sin huella de Charles Jackson, porque es evidente que el autor cuando escribió estaba sobrio. No se puede hacer ninguna cosa demasiado drogado, ni demasiado borracho.

Abelardo Castillo, La Nación, 22-1-2017

 

FERMÍN

Fermín no era mejor que nadie, al contrario, tal vez fuera peor que muchos. No necesitaba estar muy borracho para romperle las costillas a su mujer, y prefería ir a gastarse la plata al quilombo en vez de comprarle alpargatas al chico. Era sucio, pendenciero y analfabeto. Opinaba que no se precisa ir al colegio para aprender a juntar fruta.

Sigue leyendo…