Una historia corta de María Luisa Bombal: El árbol

Historia corta de María Luisa Bombal

 

El pianista se sienta, tose por prejuicio y se concentra un instante. Las luces en racimo que alumbran la sala declinan lentamente hasta detenerse en un resplandor mortecino de brasa, al tiempo que una frase musical comienza a subir en el silencio, a desenvolverse, clara, estrecha y juiciosamente caprichosa.

“Mozart, tal vez” —piensa Brígida. Como de costumbre se ha olvidado de pedir el programa. “Mozart, tal vez, o Scarlatti…” ¡Sabía tan poca música! Y no era porque no tuviese oído ni afición. De niña fue ella quien reclamó lecciones de piano; nadie necesitó imponérselas, como a sus hermanas. Sus hermanas, sin embargo, tocaban ahora correctamente y descifraban a primera vista, en tanto que ella… Ella había abandonado los estudios al año de iniciarlos. La razón de su inconsecuencia era tan sencilla como vergonzosa: jamás había conseguido aprender la llave de Fa, jamás. “No comprendo, no me alcanza la memoria más que para la llave de Sol”. ¡La indignación de su padre! “¡A cualquiera le doy esta carga de un infeliz viudo con varias hijas que educar! ¡Pobre Carmen! Seguramente habría sufrido por Brígida. Es retardada esta criatura”.

Sigue leyendo…Una historia corta de María Luisa Bombal: El árbol

Cuento corto de Laura Massolo: Basta de soledades

 Laura Massolo, cuento

Cuando llego de la facultad, muy tarde, la botella mutilada desborda, y hay yerba y cenizas alrededor. Lucio duerme y mamá está en la computadora, como de costumbre, jugando al solitario. No me gusta comer así: me deshago de toda esa mugre y paso un trapo por la mesa. Después lavo mi plato y los de ellos, para que mamá, cuando se levante, encuentre todo limpio. Se me ocurre que, a la mañana, esos contenidos ya secos deben parecerse mucho a un recipiente del desierto.

Cuento, Laura Massolo

Cuento corto de Laura Massolo: Basta de soledades

Yo lo quiero a Lucio. Es tan difícil demostrarle mi cariño como soportarlo. Pero lo quiero de veras. Mamá dice que le debemos lo poco que tenemos, que si pude terminar la escuela fue gracias a él, que nos ha cuidado siempre a las dos.

Lo quiero por todo eso y porque le imagino cierto desamparo más allá del gesto hosco, del desdén, de las burlas. Y porque a veces me gustaría poder abrazarlo, como supongo que se abraza a un padre, aunque él no me lo permita, aunque diga tantas malas palabras, aunque haya que verlo, todo el día y todos los días, llenando de basura esas botellas plásticas.

Sigue leyendo…Cuento corto de Laura Massolo: Basta de soledades

La escritura rebelde de un soñador anarquista: Rafael Barrett

Rafael Barret

De Barrett, de quien nos ocuparemos en este caso, se puede decir mucho, pero hay que rastrear su obra en antiguas revistas y periódicos anarquistas y en enmohecidas bibliotecas de pueblos del interior. Es español de nacimiento. Alcanzó su primera luz en el pueblo de Torrelavega el 7 de enero del año 1876. Con 20 años se trasladó a Madrid. Apenas seis años más tarde se hace notar por agredir y retar a duelo en plana gala del Circo de Parish, al Duque de Orion”. E.B.G.

La escritura rebelde de un soñador anarquista: Rafael Barrett

Ernesto Bustos Garrido

La literatura del Paraguay, a contrario sensu, existe y anota otros nombres aparte del universalmente conocido Augusto Roa Bastos (“El trueno entre las hojas”). Es una literatura en muchos casos épica, salvaje, descarnada, que realza la lucha del hombre contra las pandemias sociales que se han dado en esa tierra de dos lenguas (español y guaraní). Es una escritura que rescata los acontecimientos históricos de este país de casi 7 millones de habitantes y coloca los puntos sobre las íes, ya que durante muchos años prevaleció en esa nación la historia oficial, transformando en héroes nacionales a verdaderas bestias humanas como el mariscal Solano López; el intrigante y sanguinario Doctor Francia, y al no menos siniestro Alfredo Stroessner, quien gobernó al pueblo guaraní con un hierro candente en la mano durante 35 años.

Sigue leyendo…La escritura rebelde de un soñador anarquista: Rafael Barrett

Gabriela, clavo y canela, de Jorge Amado

Jorge Amado, novela, Gabriela
Escritor Jorge Amado. Fuente de la imagen

Gabriela, clavo y canela, de Jorge Amado

Por José Sánchez Rincón

Jorge Amado (Itabuna, Brasil, 1912-Salvador, 2001), autor comprometido con la causa comunista, por la que estuvo preso y se exilió durante algún tiempo en Argentina y Uruguay, no se excede en la defensa de sus ideales. En su literatura predomina el optimismo, el sentido del humor y la ironía. Si bien en sus obras es recurrente el tema de la explotación del cacao, en Gabriela, clavo y canela (1958) nos cuenta, además, la historia de la pujanza y el desarrollo de Ilhéus, ciudad en crecimiento constante, crisol de gentes de toda raza y condición en busca de riqueza.

El libro comienza y termina haciendo referencia a la muerte a tiros del dentista Osmundo Pimentel y de Sinhazinha Guedes por el marido de ésta, Jesuino Mendoça, al encontrarlos juntos en la cama. Jesuino es absuelto del crimen en un principio, debido a las costumbres del lugar, pero condenado, después de veinte años de juicios, con la llegada del progreso a Ilhéus.

Sigue leyendo…Gabriela, clavo y canela, de Jorge Amado

“El llano en llamas”, de Juan Rulfo

Juan Rulfo, cuentos, El llano en llamas
Escritor mexicano Juan Rulfo. Fuente de la imagen

El llano en llamas, de Juan Rulfo

José Sánchez Rincón

La admiración que despierta el mexicano Juan Rulfo (1918-1986), autor de dos de las obras más singulares de la literatura castellana (Pedro Páramo y El llano en llamas), es generalizada e incontestable, debido a lo mucho que nos cuenta con una gran economía de medios.

Hombre poco hablador, Rulfo estuvo marcado desde su infancia por el asesinato de su padre y la temprana muerte de su madre, sucesos por los cuales fue internado en un orfanato. Pero más que por la violencia de la Revolución Mexicana, su obra parece surgir de la confluencia de fuerzas atávicas relacionadas con el destino. Él crea un mundo donde se condensan los aspectos más oscuros de la naturaleza humana.

Sigue leyendo…“El llano en llamas”, de Juan Rulfo

Share