“Hablar solos”, de Andrés Neuman

Andrés Newman, Alfaguara, novela
Andar solos, de Andrés Neuman (Alfaguara, 2012)

Hablar solos, de Andrés Neuman

Victoria Mera  

Dicen que al hecho de hablar con uno mismo se le denomina soliloquio. Los psicólogos también dicen que ésta es, además, una práctica realmente sana para nuestra salud mental y que puede ayudar en cierto modo a liberar preocupaciones y superar situaciones de crisis. Por otra parte, hablar solos, es también un síntoma de enfermedades mentales como la esquizofrenia.

Todas estas explicaciones encajan a la perfección con la novela del hispano-argentino Andrés Neuman. En Hablar solos, asistimos a tres poderosos soliloquios en las voces de tres personajes en los que se mezcla la enfermedad con la salud, la muerte con la vida, la autoyuda y la autoculpa. El fin mismo de hablar solos.

Neuman, nacido en Buenos Aires, ha vivido desde los catorce años en España. Sus letras reflejan esa mezcla de culturas y nostalgias; esa inteligencia de la literatura hispanoamericana en voz de un español más. Una encantadora combinación que ha dado lugar a uno de los escritores más influyentes de la literatura actual. Además de escribir novelas de éxito como El viajero del siglo o Bariloche, Neuman se mueve con igual soltura en la poesía, y ha obtenido premios como el Hiperión por su poemario El tobogán. Sin duda, un escritor todoterreno que trabaja, y bien, todos los ámbitos. Alguien que ha nacido para la literatura.

Los tres protagonistas de los soliloquios de Hablar solos son Mario, Elena y Lito.

Mario refleja la enfermedad, la eterna lucha entre la vida y la muerte. Enfermo de cáncer, emprende un viaje con su hijo de diez años para fabricarle un recuerdo que probablemente nunca hubiera podido tener. Un viaje que va desde dentro a fuera; desde las preocupaciones más íntimas de Mario en torno a su enfermedad, hasta los ojos con los que Lito le mira e interroga.

Lito representa la vida y la salud. Un niño de diez años, inconsciente de saberse partícipe de un viaje que le servirá más que de experiencia como recuerdo. La frescura, el humor y la inocencia están presentes en cada uno de sus soliloquios.

Elena es el personaje de mayor dualidad. Se mueve entre la vida y la muerte, entre la enfermedad y la salud. Las personas que conviven y cuidan de un enfermo saben que ellas también acabarán por enfermar, por sentirse sanamente enfermos. Y es ahí donde está Elena, recomponiendo un puzle de sí misma mediante la literatura y algunas escabrosas nuevas experiencias.

En cierto modo toda la novela es un viaje. Solo que no todas las personas lo hacemos igual y no todas necesitamos movernos para estar continuamente viajando. Si me permiten, me atrevo hasta a ponerle banda sonora a esos viajes en camión de Mario y Lito: Midnight Rider, de Allman Brothers.

Una última recomendación sería, sin duda, los consejos que Mario le dedica a su hijo. Una joya que servidora ha tenido además la suerte de oír recitar en directo a Neuman. Disfruten:

“Diviértete, ¿me oyes?, cuesta mucho trabajo divertirse, y ten paciencia, no demasiada, y cuídate como si supieras que no siempre vas a ser joven, aunque no vas a saberlo y está bien, y que siempre haya sexo, hazlo por ti y también por mí, hasta por tu madre, mucho sexo, y que los hijos vengan tarde, si vienen, y ve a la playa en invierno, en invierno es mejor, ya vas a ver, y que de vez en cuando viajes solo, y que no te enamores todo el tiempo, y sé coqueto, ¿me oyes?, los hombres que no son coquetos tienen miedo de ser maricones, y si eres maricón, sé un hombre, en fin, los consejos sirven de poco, si no estás de acuerdo no los escuchas, y si ya estás de acuerdo no los necesitas, nunca confíes en los consejos, hijo, un agente de viajes recomienda lugares a los que nunca va, me vas a querer más cuando envejezcas, pensé en mi padre en cuanto nos bajamos del camión, el verdadero amor por los padres es póstumo, ya me siento orgulloso de lo que vas a hacer, me encanta cómo cuentas las horas con los dedos cuando pones el despertador, ¿o te crees que no te veo?, lo haces a escondidas, por debajo de la manta, para que yo no sepa que te cuesta hacer la suma, voy a pedirte un favor, pase lo que pase, por muchos años que tengas, no dejes de contar las horas con los dedos.”

FICHA TÉCNICA

Título: Hablar solos

Autor: Andrés Neuman

Editorial: Alfaguara

1ª Edición: 2012

ISBN: 9788420403298 

“El viajero del siglo”, de Andrés Neuman

Microrrelato de Andrés Neuman: Despecho

 
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