Cuestionario literario: Álex Oviedo

https://narrativabreve.com/los-mejores-e-readers

1 ¿Cuándo comenzaste a escribir y con qué pretensiones?

Me recuerdo escribiendo desde muy joven; era un lector voraz, me fascinaban muchas de las historias que leía, y pensé que algún día podría acabar contando yo también historias semejantes. La primera novela que escribí se titulaba “Crimen de ricos”, tendría 16 años. Su argumento imitaba las novelas policíacas americanas. Encontré el manuscrito hace unos años en una mudanza y admito que me dio algo de vergüenza leerlo.

2 ¿Planificas los libros antes de sentarte a escribirlos o surgen sobre la marcha, al hilo de tus pensamientos, sin planificación?

Depende un poco del libro; por lo general los comienzo sin planificación, con una idea que dejo que se desarrolle a lo largo de unas cuantas páginas. Si veo que tiene sentido entonces sí que me siento a madurarla, doy vueltas a los personajes y al argumento, pero sobre todo al desenlace. Nunca continúo una historia sin pensar primero en cómo la voy a terminar.

Sigue leyendo…Cuestionario literario: Álex Oviedo

Cuestionario literario: Miguel Ángel Carmona del Barco

Miguel Ángel Carmona del Barco.

Miguel Ángel Carmona del Barco. Fotografía: Verónica Pintiado

Cuando entiendes que buscar un editor implica hacer un trabajo de investigación y bucear en catálogos hasta dar con aquel sello en el que tu texto pueda encajar —un proceso largo y que requiere esfuerzo— empiezas a tener ciertas posibilidades de éxito. Uno no debe tirarle su manuscrito a veinte editores como si fuera una bomba de racimo. Debe encontrar a su editor y hacerle ver que ha escrito ese libro para su sello. Y tiene que ser verdad, porque el editor conoce mejor que tú su oficio y su catálogo. Y si lo consigues, sólo te falta un pequeño paso: le tiene que gustar tu libro. M.A.C.d.B.

1 ¿Cuándo comenzaste a escribir y con qué pretensiones?

Existen pruebas documentales de incursiones en mi infancia, pero imagino que como las de cualquier niño de esa edad, es decir, sin pretensiones. Hasta mi adolescencia no empecé a escribir con la intención de zafarme de la mediocridad. Un día me percaté de que se me daba ligeramente bien. Al ser un adolescente que no destacaba en nada (lo que me procuró una invisibilidad tremendamente cómoda, al menos ahora lo veo así), en cuanto vi que podía agarrarme a algo para parecer más sofisticado, lo hice. Después me di cuenta de que podía construir algo más sólido en torno a esa habilidad, algo parecido a una manera de ser y de relacionarme con el mundo.

Sigue leyendo…Cuestionario literario: Miguel Ángel Carmona del Barco

Share